domingo, 30 de noviembre de 2025

Para LEGO

Hoy escribo las palabras más difíciles que alguna vez he escrito. Ha llegado el día que jamás pensé iba a llegar. Hoy has dejado este mundo y no te volveré a ver nunca más. De ahora en adelante viviré sabiendo que no estarás más aquí, ronroneando en mi pecho.

Siento un dolor que duele, que quema hasta lo más profundo de mi ser.  Pero ese dolor también reconforta, porque sé que ya no sufrís más.

Podría escribir 100 millones de palabras, y ni aún así me alcanzaría para describir lo bonita que fue mi vida junto a vos. 

Quiero que sepás que te amé desde el primer día que te vi saliendo de una alcantarilla, con la naricita rota y sin saber cómo sobrevivir al mundo que ambos teníamos frente a nuestros ojos. 

Te quiero agradecer por los hermosos momentos que compartimos juntos. Te quiero agradecer por haberme enseñado lo que es el verdadero amor incondicional. Te quiero agradecer por enseñarme a querer sin esperar absolutamente nada a cambio. Te quiero agradecer por enseñarme acerca de la disciplina y la constancia que implica cuidar de un ser  como vos. 

Te quiero pedir perdón, por no haber podido hacer algo más para salvarte. Me esforcé lo más que pude, pero a veces ni eso es suficiente. No me hubiera importado hacer el mundo arder, con tal de verte bien. Supongo que hay un momento en la vida donde debemos aceptar que, a pesar de todo nuestro esfuerzo, no podemos evitar lo inevitable.

Espero que sepás lo mucho que significás en mi vida. Y que te voy a querer todos y cada uno de los restantes días que me quedan en esta tierra. 

Nunca te voy a olvidar. Y te buscaré, siempre, en esta y en todas nuestras vidas.

Hoy me despido de vos y te dejo ser libre. Te amo con todo mi ser, mi pequeñita. 





No hay comentarios: